Ernesto Pimentel, hace 15 años, dio vida a ‘La chola Chabuca’. Conversamos con el creador y su musa y fue la coqueta quinceañera que ‘echó’ a su inventor, quien confesó que sueña tener un hijo.
¿Ustedes son como el agua y el aceite, pero a pesar de todo siguen juntos?
CH: La necesidad, hija, no me queda otra. Siempre le reclamo mis derechos a Ernesto, porque me explota, tuve que obligarlo a que celebre mis 15 años, porque él tenía planeado festejar sus 20 años de vida artística y no me era justo. Yo le genero plata.
E: Ella siempre se queja, sin embargo, en mi casa hay un piso dedicado a ella para que se vea más regia. Ha tenido la osadía de juntarse con Jeanet Barboza y está dispuesta a bailar con Beto Ortiz por una buena causa, no tiene bandera.
‘La chola Chabuca’ es tu hermana, ¿pero a Ernesto no le gustaría enamorarse?
Claro, pienso ser padre, pero no lo tengo para evitarle el roche, no quiero exponerlo, pero si algún día aparece la mujer con la que pueda asumir ese reto, sería lindo.
¿Esa mujer estuvo cerca?
Nunca hablé de mi opción sexual, todo el mundo la da por hecho, pero dejo que la gente saque sus conclusiones. Cuando hablo de hijo lo concibo con una mujer, no me imagino que no existe la figura materna, sin esa presencia no asumiría el reto.
¿No hablas de tu opción sexual, por miedo al rechazo?
Sé quién soy y lucho por ser una mejor persona. Tengo derecho a no decir con quién duermo.
Ernesto, feo no eres, imagino que alguna mujer quiso ‘levantarte’.
CH: ¡Ay! Hija, al Ernesto le aparecieron toda clase de mujeres, la mayoría arpías y las espanté…
E: Es cierto, pero como caballero guardo silencio. La belleza en la tierra es la mujer, su sensibilidad, su piel, sus labios. Las estudié para hacer mi personaje. En su momento seguro se dará algo, pero no es mi opción principal, pero la verdad es que las mujeres me gustan.
¿Te arrepientes de haber dicho en televisión que tienes Sida?
No, pero me hubiese gustado decirlo sin sentirme obligado.
¿Le guardas rencor a Álex Brocca?
No, pero lamento su muerte y espero que descanse en paz. Lo acompañé en su último momento, rezamos juntos y nos perdonamos.
¿Si te dieran la posibilidad de comenzar tu vida de cero, qué harías?
Me cuidaría sexualmente. El Sida llegó a mi vida a los 19 años y, cuando me enteré que estaba infectado, lo primero que pregunté fue ‘cuánto costaba un cajón’.
CH: Pero ya no hablemos de cosas tristes, son mis 15 años y vamos a festejarlos esta tarde en el Colegio Politécnico del Callao… Kausachun, Perú! www.cumbia.pe